Una boca ajena, extraña,
que no da tregua y también se guarda.
Una noche llegó el día
y con él, la vida.
Un día llegó la noche
y con ella, la huída.
Siento que siento
y pienso que pienso
pero al final no comprendo
porque sé que no sé
y encima fantaseo.
Un individuo pasa cerca de mi ventana.
Pienso qué pensará él cuando camina
por la calle sin ninguna compañía,
o cuando se para en la esquina a esperar lo que sea.
Otra mujer pasa por la ventana del lugar donde ceno
Su boca es ajena, y todo su cuerpo
y me pregunto cómo es que lo ajeno
se transforma en conocido algún día.
Yo misma seré extraña a los ojos que me miran,
seré una amenaza, un enigma imposible,
pero en el fondo de mi corazón sé
de mis sentimientos confusos como los de cualquiera.
Esto pensará el individuo que camina solo
cuando son las dos de la mañana del domingo,
o la mujer que me mira indiferente mientras ceno
y se arregla el pelo en un gesto casi autista.
Yo los veo a todos y no saben que los miro,
aunque es muy difícil saber algo a ciencia cierta.
De la misma forma me pregunto
quién mirará ahora las cosas que yo escribo.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Entre pasado y futuro hay un espacio vacío
Espera corrosiva y nueva entrega:
el abismo del otro.
El salto, la caída,
frenesí y exuberancia;
el retorno a los lugares conocidos
apenas tocados, conocidos de vista,
vislumbrados desde las afueras de la cosa.
Sensaciones secundarias o distracciones que alivian
la intesidad de momentos inesperados, compartidos
híper compartidos,
hasta que por fin sangra la herida
que en otro tiempo fue abierta.
Sectores expuestos como llagas
aperturas reticentes y anheladas.
Viene un frío polar que me empuja.
Son fantasmas que traspasan la materia
como fuerzas metálicas que giran en sentido contrario.
Pasados como remolinos que te quitan esperanzas.
Mi energía fuerza la rueda de un futuro inmanejable;
gira intranquila imantando algo que se escapa
el abismo del otro.
El salto, la caída,
frenesí y exuberancia;
el retorno a los lugares conocidos
apenas tocados, conocidos de vista,
vislumbrados desde las afueras de la cosa.
Sensaciones secundarias o distracciones que alivian
la intesidad de momentos inesperados, compartidos
híper compartidos,
hasta que por fin sangra la herida
que en otro tiempo fue abierta.
Sectores expuestos como llagas
aperturas reticentes y anheladas.
Viene un frío polar que me empuja.
Son fantasmas que traspasan la materia
como fuerzas metálicas que giran en sentido contrario.
Pasados como remolinos que te quitan esperanzas.
Mi energía fuerza la rueda de un futuro inmanejable;
gira intranquila imantando algo que se escapa
lunes, 18 de octubre de 2010
Y a pesar de todo lo intento
Puede pasar que la espera
no sea buena consejera.
Aunque aplazar lo inminente
parezca una estrategia.
El tiempo es un elemento sagrado
un jugador suizo
que no tolera excesos.
El momento del olvido
ese preciso instante en el que todo cambia
está hecho de sucesivos pensamientos y amarguras
de cansancio y revelaciones abstractas
que deberás atrapar al vuelo.
Me ha costado aceptar que nada es para siempre
y cuando regresa la perpetuidad como ilusión vana
debo aquietarme y dejar de pensar
como te digo ingenuamente que hagas.
Hay un hilo que atraviesa la ciudad.
Si lo siguiera me llevaría directo hasta tu casa
Pero hay obstáculos que no sé franquear
en esta noche indiferente, dormida y mansa.
Te diría que en mi corazón hay un caballo que late
que cabalga a la velocidad de la luz.
Pero está prohibido hablar del corazón y de la brisa
de mañanas matutinas que acumulan desengaños
de despertares inquietos con café que pasea
con insomnios dolientes que corroboran las penas.
Hay que usar esas palabras que aprueben los ojos
hay que buscar otro código que todos entiendan.
Pero es imposible, verás qué difícil
transportarte a mi alma
con unas pocas corcheas.
Y estás tan lejos
que apenas te siento
y todos están en su mundo
que nunca comprendo.
Me siento muy sola
pero eso me llena
porque estoy conmigo
y vale la pena.
A pesar de todo lo intento
como un gato que llama
o como regresa la marea.
Seremos tan tercos
que seguimos buscando
eso innombrable
que nos sigue esperando.
no sea buena consejera.
Aunque aplazar lo inminente
parezca una estrategia.
El tiempo es un elemento sagrado
un jugador suizo
que no tolera excesos.
El momento del olvido
ese preciso instante en el que todo cambia
está hecho de sucesivos pensamientos y amarguras
de cansancio y revelaciones abstractas
que deberás atrapar al vuelo.
Me ha costado aceptar que nada es para siempre
y cuando regresa la perpetuidad como ilusión vana
debo aquietarme y dejar de pensar
como te digo ingenuamente que hagas.
Hay un hilo que atraviesa la ciudad.
Si lo siguiera me llevaría directo hasta tu casa
Pero hay obstáculos que no sé franquear
en esta noche indiferente, dormida y mansa.
Te diría que en mi corazón hay un caballo que late
que cabalga a la velocidad de la luz.
Pero está prohibido hablar del corazón y de la brisa
de mañanas matutinas que acumulan desengaños
de despertares inquietos con café que pasea
con insomnios dolientes que corroboran las penas.
Hay que usar esas palabras que aprueben los ojos
hay que buscar otro código que todos entiendan.
Pero es imposible, verás qué difícil
transportarte a mi alma
con unas pocas corcheas.
Y estás tan lejos
que apenas te siento
y todos están en su mundo
que nunca comprendo.
Me siento muy sola
pero eso me llena
porque estoy conmigo
y vale la pena.
A pesar de todo lo intento
como un gato que llama
o como regresa la marea.
Seremos tan tercos
que seguimos buscando
eso innombrable
que nos sigue esperando.
sábado, 16 de octubre de 2010
Me calmo
El pasado indica:
huir del laberinto
que encierra a los espejos
en un hondo pesar
trémulo y cojo.
Ya nada queda de la piel hajada,
de los pasos estampados en la arena.
Los labios ahora son sumisos,
señalan lo que el alma anhela.
El tiempo es ahora,
míralo detenerse para esperarte.
Hay un oleaje de voces que gritan
y otras que callan y que aquietan.
Silenciar, silenciarse, así la calma llega.
No detenerte, yo me detengo.
Soy paciente y estoy a la espera.
Frío, siento heladas las manos que te tocan.
Vuelvo a hacer sonar las palabras que te dije
pero son distintas;
las cargas de la noche
hacen que estén llenas de vocales.
Y corales, y salmones
y espinas que vuelven a ser carne
para deslizarse entre las aguas.
He dicho todo lo que tengo
He visto nada más que lo profundo.
En la superficie todo es claro,
hay simpleza y puede expresarse.
Hacia donde voy está el amor
que ya he encontrado.
huir del laberinto
que encierra a los espejos
en un hondo pesar
trémulo y cojo.
Ya nada queda de la piel hajada,
de los pasos estampados en la arena.
Los labios ahora son sumisos,
señalan lo que el alma anhela.
El tiempo es ahora,
míralo detenerse para esperarte.
Hay un oleaje de voces que gritan
y otras que callan y que aquietan.
Silenciar, silenciarse, así la calma llega.
No detenerte, yo me detengo.
Soy paciente y estoy a la espera.
Frío, siento heladas las manos que te tocan.
Vuelvo a hacer sonar las palabras que te dije
pero son distintas;
las cargas de la noche
hacen que estén llenas de vocales.
Y corales, y salmones
y espinas que vuelven a ser carne
para deslizarse entre las aguas.
He dicho todo lo que tengo
He visto nada más que lo profundo.
En la superficie todo es claro,
hay simpleza y puede expresarse.
Hacia donde voy está el amor
que ya he encontrado.
viernes, 15 de octubre de 2010
Querido Dios
¿Qué soy?
¿Una mariposa, una luciérnaga?
¿Soy un demonio, o el diablo?
¿Soy alcohol o la excusa hecha vicio?
Algo que arde.
¿Una mariposa, una luciérnaga?
¿Soy un demonio, o el diablo?
¿Soy alcohol o la excusa hecha vicio?
Algo que arde.
Quisiera tu respuesta
porque ser algo concreto
no es lo mismo que ser cualquier cosa
y a veces yo me siento una cualquiera.
porque ser algo concreto
no es lo mismo que ser cualquier cosa
y a veces yo me siento una cualquiera.
A veces soy mala, querido Dios
sobre todo cuando me confundo
y quiero ser otra cosa de la que soy.
¿Cómo soy, querido Dios?
¿De verdad estoy bendita?
He querido a otras personas y a otros dioses,
he buscado compañías imaginarias,
las he inventado.
sobre todo cuando me confundo
y quiero ser otra cosa de la que soy.
¿Cómo soy, querido Dios?
¿De verdad estoy bendita?
He querido a otras personas y a otros dioses,
he buscado compañías imaginarias,
las he inventado.
¿Soy como una esfera que gira sobre sí misma,
o como un cubo que se planta en el desierto?
¡¿Dónde está mi tierra, querido Dios?!
o como un cubo que se planta en el desierto?
¡¿Dónde está mi tierra, querido Dios?!
Soy aire que sobrevuela las cosas
o eso me parece.
Como ceniza, o polen, o un fantasma.
o eso me parece.
Como ceniza, o polen, o un fantasma.
¿Por qué soy, querido Dios?
¿Tengo voluntad, dijiste?
¿Libre albedrío?
O sea:
¿Puedo comerme las semillas
y dejar intactos los gajos?
¿Puedo beber agua del mar
y dejar correr al río?
¿Puedo volarme los sesos, querido mío?
¿Tengo voluntad, dijiste?
¿Libre albedrío?
O sea:
¿Puedo comerme las semillas
y dejar intactos los gajos?
¿Puedo beber agua del mar
y dejar correr al río?
¿Puedo volarme los sesos, querido mío?
¿Estaré algún día a tu lado, querido Dios?
Me gustaría saber cómo me deseas
¿como esclava, como amante o como socia?
¿Puedo elegir, querido Dios,
cómo te deseo?
Me gustaría saber cómo me deseas
¿como esclava, como amante o como socia?
¿Puedo elegir, querido Dios,
cómo te deseo?
¿Qué soy?
¿Qué hiciste de mí?
¿Qué hiciste de mí?
Soy como las alitas de una mosca
pegadas al lomo de una hormiga.
Así me siento hoy.
Abandonada, desubicada,
imaginando destinos como horizontes
móviles, inalcanzables, desalentadores.
¿Puedo amar, querido Dios?
¿Está permitido?
¿Puedo amar a cualquiera?
Aunque no me amen, ¿amaré yo?
¿Me dejaré abatir
y aún así otorgaré libertad
mientras dan latigazos en mi cuerpo desnudo?
¿Escuché bien?
¿Eso dijiste, querido Dios?
pegadas al lomo de una hormiga.
Así me siento hoy.
Abandonada, desubicada,
imaginando destinos como horizontes
móviles, inalcanzables, desalentadores.
¿Puedo amar, querido Dios?
¿Está permitido?
¿Puedo amar a cualquiera?
Aunque no me amen, ¿amaré yo?
¿Me dejaré abatir
y aún así otorgaré libertad
mientras dan latigazos en mi cuerpo desnudo?
¿Escuché bien?
¿Eso dijiste, querido Dios?
Quiero a todos esos que señalo con el dedo.
De un momento a otro desvarío.
Un segundo atrás pensé que nada me pertenece,
y al siguiente quiero poseerlo todo.
Quiero estar poseída.
¿Soy un demonio común y silvestre,
o soy el mismo diablo?
De ser así,
¿podré verte algún día?
Espero tu pronta respuesta,
querido Dios.
De un momento a otro desvarío.
Un segundo atrás pensé que nada me pertenece,
y al siguiente quiero poseerlo todo.
Quiero estar poseída.
¿Soy un demonio común y silvestre,
o soy el mismo diablo?
De ser así,
¿podré verte algún día?
Espero tu pronta respuesta,
querido Dios.
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